Cuentan los veteranos, como Papau, que en aquellos tiempos en que habÃÂa que saber mecánica para ir en moto (por la poca fiabilidad de los hierros), las carreteras eran lo que eran y habÃÂa que tener no afición, sino devoción y vocación por la moto, cuando te cruzabas con alguien casi casi te saludabas de esta guisa.
Vaya, que tenÃÂas casi garantizado hacer un amigo (aunque fuere por la coincidencia de aventuras y penurias).
Cuenten, cuenten, apreciados abuelos.