Con lo cual no sabe uno si estar delgao o con algún quilillo de más, ayuda o fastidia.
Me digo,
Si estás en escuálido, pegas con los huesos directo, aunque es menos masa en movimiento
pero si estás rollizo, amortigua claro, pero por contra...
Es como las balas. No hay que temerle a ellas (por sà mismas), sino a la mala hostia que llevan.